Un perro castrado de 10 kilos come 48 gramos de la receta 1. Ni un plato lleno ni «lo que entre»: 48 gramos.
Ese número es todo el libro: 50 recetas caseras con las calorías calculadas una por una y la porción resuelta según el peso de tu perro.
Las recetas que circulan te dicen qué poner en la olla y se callan lo único que importa después: cuánto de eso va al plato. Y ahí cada uno improvisa. Un puñado, media taza, «lo que entre». El resultado, casi siempre, es de más.
Porque la comida casera no reemplaza al alimento balanceado: lo complementa. Las guías veterinarias recomiendan que todo lo que se agrega —recetas, premios, lo que cae de la mesa— sume menos del 10% de las calorías del día. Para un perro de 10 kilos castrado, que come 630 kilocalorías, ese 10% son 63 kilocalorías. Y 63 kilocalorías de la receta 1 son exactamente 48 gramos.
Esa cuenta, hecha para cada una de las 50 recetas y para cada peso, es este libro.
Buscá ese peso en la tabla del capítulo 3 y leé la columna que lo describe: entero, castrado o en plan de bajar. Ahí están sus calorías del día.
Es el presupuesto que puede venir de comida casera. Uno solo para todo el día: recetas, premios y lo que le caiga de la mesa.
Cada receta trae su densidad calórica impresa. La cuenta da los gramos que van al plato.
Tres páginas reales, sin retocar.
La tabla de calorías por peso, de 2 a 40 kilos.
Las veinte recetas base, con la porción ya resuelta.
Cada alimento con su dosis, lo que vas a ver y qué hacer.
No alcanza con saber que algo «hace mal». Hace falta la dosis desde la que hace daño, qué vas a ver, en cuánto tiempo, y qué hacer mientras llegás al veterinario. El capítulo trae las tres cosas, y una lámina para pegar en la heladera con dos renglones para anotar el teléfono de tu veterinario hoy, antes de necesitarlo.
Desde 100 mg/kg baja la glucemia; desde 500, daño hepático. Está en chicles sin azúcar y en mantecas de maní «sin azúcar agregada».
No hay dosis segura conocida. También están en el pan dulce y en la granola.
Acá el libro corrige un mito: el problema no es la persina, es el carozo y la grasa.
Internet está lleno de recetas para perros y gatos escritas por gente que copió a otro que copió a otro. Acá cada número tiene de dónde salió, y la fuente está impresa en la página donde aparece el dato.
Las calorías de cada ingrediente. De ahí sale la densidad de cada receta.
Las guías de nutrición: el límite del 10% y la formulación de dietas caseras.
Las dosis tóxicas del capítulo 2, con sus signos y tiempos.
Se dice. Lo que no está verificado va como sugerencia, no como afirmación.
No reemplaza al alimento balanceado. Las recetas son un complemento de hasta el 10% de las calorías del día. El 90% restante lo sigue cubriendo su alimento completo.
No reemplaza al veterinario. Es material de divulgación, no una prescripción dietaria. Si tu perro tiene una enfermedad diagnosticada, está en tratamiento o es cachorro, la dieta la define un profesional.
No es una dieta casera completa. Una dieta que cubra el 100% de los requerimientos tiene que formularla un nutricionista veterinario certificado, que ajusta los suplementos al animal concreto. El libro lo explica en la página 3 y lo repite donde hace falta.
Apenas se acredita el pago te llega un mail de Hotmart con el acceso. El libro y las láminas se descargan desde ahí, y quedan disponibles siempre en tu biblioteca. Con tarjeta la acreditación es inmediata; con transferencia o efectivo puede tardar algunas horas.
Las porciones se calculan por peso, no por raza, que es como lo hace la nutrición veterinaria. La tabla va de 2 a 40 kilos, e incluye las columnas para perro entero, castrado y en plan de bajar de peso.
Está pensado justamente para eso. Las recetas son el complemento del 10%, no el reemplazo. Si hoy le das un pedazo de pollo «de vez en cuando», esto te dice cuánto es ese pedazo sin desbalancearle la dieta.
Sí. El PDF está preparado para leer en pantalla y para imprimir, y las dos láminas son A4, pensadas para la heladera.
Hotmart tiene garantía de 7 días para productos digitales: pedís el reembolso desde su plataforma y te devuelven el dinero, sin que tengas que explicar nada.
PetCooking. No somos veterinarios, y por eso el libro no prescribe: recopila, calcula y cita. Las calorías salen del USDA, las porciones siguen las guías de la WSAVA y las dosis tóxicas, el Merck Veterinary Manual. Cada dato está con su fuente para que puedas verificarlo vos, o llevárselo a tu veterinario.